7 errores de crochet que aprendí a la mala (y cómo evitarlos)

Si llevas tiempo tejiendo, seguramente tienes por ahí algún proyecto que no salió como esperabas. Un suéter demasiado grande, piezas que no coinciden o ese cardigan que lleva meses esperando a que te decidas a terminarlo. ¡Yo tengo varios! 😂

Cuando empecé a tejer, mi mamá me enseñaba y yo experimentaba con lo que tenía a la mano. No siempre seguía patrones y mucho menos entendía por qué importaban tanto el grosor del estambre, las muestras de tensión o los acabados.

Con los años he aprendido muchísimo, pero varias de esas lecciones llegaron después de deshacer proyectos, regalar prendas que no me quedaron y dejar otras en mi famoso hoyo negro crochetero.

En el live #17 de Carla is Hooked compartí algunos de esos errores y hoy quiero reunirlos aquí, junto con los consejos que me habría encantado conocer desde el principio.

Porque equivocarse es parte de aprender a tejer… ¡pero si podemos ahorrarnos unas cuantas deshebradas, mucho mejor! 🧶

1. Elegir el estambre por el color y no por su grosor

Cuando empecé a seguir patrones, había algo que no entendía muy bien: ¿por qué importaba tanto el grosor del estambre?

Yo veía un suéter que me encantaba, encontraba un estambre de un color precioso y pensaba: «¡Perfecto, con este lo hago!».

Seguía las instrucciones paso a paso y, al terminar, no entendía por qué el suéter me quedaba enorme, demasiado pequeño o con una caída completamente diferente a la que esperaba.

¡Si hasta mis puntadas estaban bastante parejas! 😂

El famoso suéter aqua

Hubo una época en la que me encantaba el color aqua. Tanto, que tejí un suéter precioso, ¡hasta con trenzas!

El problema fue que me quedó demasiado amplio. Yo soy chaparrita, así que terminé regalándoselo a mi hermana.

Imagínense: después de todo ese trabajo, ¡ni siquiera pude estrenarlo como quería!

¿Qué aprendí?

El grosor del estambre influye directamente en el tamaño, la textura y la caída de una prenda.

Antes de comenzar un proyecto, revisa:

  • El grosor recomendado en el patrón. No basta con que el color sea perfecto.
  • Los metros por cada 100 gramos. Dos estambres de la misma categoría pueden comportarse de manera diferente.
  • La muestra de tensión. Te ayuda a comprobar si tus puntadas tienen el tamaño que necesita el patrón.

Puedes sustituir el estambre original, ¡claro que sí! Pero conviene comprobar que el nuevo material te permita conseguir las medidas correctas.

Mi consejo: si vas a tejer una prenda, no te saltes la muestra de tensión. Es mucho más fácil tejer un cuadrito de prueba que descubrir, después de semanas de trabajo, que tu suéter le queda mejor a tu hermana. 😂

2. No bloquear las prendas terminadas

Durante muchísimo tiempo yo no bloqueaba absolutamente nada. ¿La razón? ¡Ni siquiera sabía que existía el bloqueo! 😂

Mi mamá me enseñó a tejer, pero nunca me habló de este paso. Para mí, cuando terminaba de tejer una pieza, simplemente estaba terminada.

Fue hasta mucho después, cuando empecé a conocer más técnicas y a convivir con otras personas que tejen, que descubrí lo importante que puede ser bloquear nu2. No bloquear las prendas terminadas

estros proyectos.

¿Qué es bloquear una prenda de crochet?

El bloqueo es un proceso que ayuda a darle forma a una pieza tejida, acomodar las puntadas y mejorar su presentación.

Dependiendo del material y del proyecto, podemos utilizar agua, vapor o simplemente acomodar la pieza con cuidado para que alcance las medidas y la forma deseadas.

Por ejemplo, en un chal calado, el bloqueo puede marcar una diferencia enorme: ayuda a abrir los puntos y a que el diseño se aprecie mucho mejor.

¿Hay que bloquear absolutamente todo?

¡No necesariamente!

El método depende del tipo de fibra y de la pieza que estamos tejiendo. Algunas prendas se benefician muchísimo del bloqueo, mientras que otras apenas lo necesitan.

Incluso he descubierto que hay personas que utilizan técnicas de bloqueo en ciertos detalles de sus amigurumis, como el cabello o algunos accesorios.

Eso sí: siempre hay que revisar las recomendaciones del fabricante del estambre, porque no todas las fibras reaccionan igual al agua o al calor.

¿Qué aprendí?

Que terminar la última puntada no siempre significa que nuestro proyecto esté completamente terminado.

A veces, dedicar unos minutos más a los acabados puede transformar muchísimo el resultado.

Mi consejo: antes de dar por terminado un proyecto, investiga si necesita bloqueo y cuál es el método adecuado para el material que utilizaste.

¡Ojalá alguien me hubiera explicado esto hace años! Me habría ahorrado unos cuantos proyectos con las puntadas todas encogiditas. 😂

3. No leer el patrón completo (aunque creas que ya sabes hacerlo)

Este error lo cometí hace relativamente poco, así que es la prueba de que nunca dejamos de aprender. 😂

¿Se acuerdan de mi famoso cardigan de granny squares?

Había dejado el proyecto detenido porque se me acabó el estambre. Finalmente compré más, tejí los cuadritos que me faltaban y estaba feliz porque ya podía empezar a unirlos.

Incluso decidí aprovechar uno de mis lives para enseñar cómo unir granny squares.

¡Todo iba maravillosamente… hasta que descubrí que mis cuadritos no coincidían!

El problema de una sola cadenita

Cuando retomé el proyecto, en lugar de volver a leer las instrucciones, simplemente miré los cuadritos anteriores y pensé: «¡Ah, sí! Ya sé cómo se hacen».

Tenían la misma cantidad de vueltas y a simple vista parecían iguales.

Pero había un pequeño detalle: el patrón llevaba una cadena entre cada grupo de tres puntos, y yo había olvidado hacerla en los cuadritos nuevos.

¡Una sola cadenita!

El resultado fue que los cuadritos tenían diferente cantidad de puntos y ya no podía unirlos como había planeado.

¿Y qué hice? Pues lo que hacemos muchos cuando un proyecto empieza a complicarse: lo guardé y quedó esperando en mi famoso hoyo negro crochetero. 😂

¿Qué aprendí?

Aunque hayas tejido una puntada cientos de veces, no significa que recuerdes todos los detalles de un patrón.

Antes de retomar un proyecto, especialmente si lleva tiempo guardado:

  • Vuelve a leer las instrucciones completas.
  • Compara la cantidad de puntos y vueltas con las piezas que ya terminaste.
  • Revisa los detalles pequeños, como cadenas de separación, aumentos y esquinas.
  • Si vas a hacer varias piezas iguales, guarda una muestra terminada como referencia.

Mi consejo: nunca confíes únicamente en tu memoria. Cinco minutos revisando el patrón pueden ahorrarte horas de deshacer y volver a tejer.

Y si tienen un proyecto abandonado por un error parecido, ¡cuéntenme! Necesito saber que no soy la única con un hoyo negro crochetero. 😂

4. No calcular suficiente estambre para unir las piezas

¿Se acuerdan de mi cardigan de granny squares? Pues resulta que la cadenita olvidada no fue su único problema. 😂

Cuando finalmente terminé todos los cuadritos, descubrí que ya no tenía suficiente estambre color crema para unirlos.

Y como no quería detenerme otra vez, decidí utilizar el color mostaza que todavía tenía.

En ese momento pensé: «Bueno, no pasa nada, casi ni se va a notar».

¡Error!

Esos pequeños detalles que después no puedes dejar de ver

Al revisar el cardigan, me di cuenta de que algunas uniones tenían pequeños puntos mostaza que contrastaban con las costuras color crema.

Tal vez para otra persona no sea gran cosa, pero yo sé perfectamente dónde están. ¡Y ahora no puedo dejar de verlos! 😂

No he decidido si voy a deshacer esas uniones, porque también hay que aprender a aceptar que nuestros proyectos no siempre serán perfectos.

¿Qué aprendí?

Cuando calculamos cuánto estambre necesitamos para un proyecto, no debemos pensar únicamente en las piezas principales.

También hay que considerar el material que utilizaremos para unirlas y darles los acabados.

Mis recomendaciones son:

  • Revisa la cantidad de estambre indicada en el patrón. Si vas a modificar el diseño, considera que podrías necesitar más.
  • Reserva estambre para las uniones. Especialmente si estás haciendo un proyecto con muchas piezas, como una manta o un cardigan de granny squares.
  • No tires los sobrantes demasiado pronto. Esos pedacitos pueden salvarte cuando necesitas hacer una pequeña costura o reparación.
  • Haz una prueba de unión. Así puedes calcular cuánto material consume antes de empezar a unir todas las piezas.

Mi consejo: antes de celebrar que terminaste todos tus granny squares, asegúrate de tener suficiente estambre para convertirlos en la prenda que imaginaste.

Porque tener todos los cuadritos listos y no poder unirlos… ¡también es una forma de sufrimiento crochetero! 😂

5. No revisar los lotes de teñido del estambre

¿Alguna vez compraron dos madejas del mismo estambre, del mismo color y de la misma marca… pero al tejerlas descubrieron que no eran exactamente iguales?

¡Pues sí pasa! Y cuando estás haciendo una prenda grande, puede convertirse en un verdadero dolor de cabeza. 😂

¿Qué es un lote de teñido?

Cuando se fabrica un estambre, las madejas se tiñen en diferentes lotes de producción. Aunque todas tengan el mismo nombre o número de color, puede haber pequeñas variaciones entre un lote y otro.

A esto se le conoce como dye lot o lote de teñido.

En algunos estambres comerciales las diferencias son casi imperceptibles, pero en otros, especialmente los teñidos a mano, pueden ser bastante evidentes.

Cuando tu suéter termina con dos tonos diferentes

En mi famoso cardigan de granny squares tuve suerte: cuando necesité comprar más estambre, el color coincidió bastante bien.

¡Pero con otro proyecto no me fue igual!

Me pasó que terminé con partes de la prenda de tonos ligeramente diferentes. Y aunque una pequeña variación puede pasar desapercibida en un proyecto de cuadritos, en un suéter tejido de manera continua se nota muchísimo más.

¿Y si ya compraste estambre de diferentes lotes?

En el live compartí un truco que puede ayudar:

Alterna las madejas mientras tejes.

Por ejemplo, puedes trabajar una vuelta con la primera madeja y la siguiente con la segunda, repitiendo esta alternancia.

De esta manera, los tonos se mezclan visualmente y la transición puede verse más natural, en lugar de terminar con dos bloques de color claramente diferentes.

Eso sí, si la diferencia entre los tonos es muy grande, alternarlos no siempre será suficiente.

¿Qué aprendí?

Antes de comenzar una prenda:

  • Revisa que las madejas tengan el mismo número de lote de teñido.
  • Calcula cuánto estambre necesitarás y considera un pequeño margen adicional.
  • Conserva las etiquetas por si necesitas conseguir más.
  • Si trabajas con estambre teñido a mano, considera alternar madejas desde el principio.

Mi consejo: comprar suficiente estambre desde el inicio puede ahorrarte muchos problemas. Y si ya tienes dos lotes diferentes, ¡no te desesperes! A veces alternar las madejas puede salvar el proyecto.

Porque una cosa es diseñar un suéter de dos colores… ¡y otra muy diferente es descubrir que lo hiciste sin querer! 😂

6. Descuidar los acabados y las costuras

Hay algo que he aprendido con los años: puedes tejer una prenda preciosa, pero si los acabados no están bien hechos, el resultado puede cambiar muchísimo.

Y para este error tengo un ejemplo que todavía uso. ¡Literalmente! 😂

El suéter azul que me recordó cuánto he aprendido

En el live llevaba puesto uno de mis suéteres más viejitos, hecho con un patrón de una revista de mi mamá.

Recuerdo que cuando lo terminé estaba muy orgullosa. ¡Y todavía me gusta!

Pero ahora que tengo más experiencia, puedo ver detalles que en aquel momento ni siquiera sabía que debía revisar.

Por ejemplo, cuando levanté los puntos para tejer el cuello, no los distribuí de manera tan uniforme como podría haberlo hecho. Tampoco presté suficiente atención a cómo escondía las hebras o cómo cosía las piezas.

¿Significa que el suéter quedó horrible? ¡Para nada!

Significa que ahora sé cosas que antes no sabía, y eso también es parte de crecer como tejedora.

Los detalles que no siempre explica un patrón

Algo que comenté durante el live es que muchos patrones simplemente dicen: «Unir las piezas».

¡Y ya! 😂

Pero no siempre explican cómo hacerlo para que las costuras queden limpias, cómo distribuir los puntos de un cuello o cómo esconder las hebras para que no se suelten.

He tenido la oportunidad de tomar clases de acabados y he descubierto cuánto pueden mejorar el resultado final.

¿Qué aprendí?

Ahora intento prestar más atención a esos últimos pasos:

  • Distribuir los puntos uniformemente al levantar puntos para cuellos, mangas o bordes.
  • Elegir una costura adecuada para unir las piezas sin crear demasiado volumen.
  • Esconder las hebras con cuidado, asegurándolas según la fibra y el tipo de tejido.
  • Revisar la prenda terminada para corregir pequeños detalles antes de darla por lista.

Mi consejo: no tengas prisa por terminar después de la última vuelta. Dedicar tiempo a los acabados es una forma de darle cariño a todo el trabajo que ya hiciste.

Y tampoco te avergüences de tus primeros proyectos. A mí me encanta conservarlos porque son la prueba de cuánto he aprendido. 🧶💕

7. Abandonar un proyecto porque algo salió mal

¡Ay, el famoso hoyo negro crochetero! 😂

Creo que todos los que tejemos tenemos uno. Ese lugar donde terminan los proyectos que empezamos con muchísima emoción, pero que por alguna razón nunca acabamos.

A veces nos aburrimos, a veces aparece una idea nueva que nos emociona más y otras veces simplemente cometemos un error que no tenemos ganas de corregir.

Mi cardigan de granny squares es el ejemplo perfecto.

Primero se me acabó el estambre. Después descubrí que algunos cuadritos no tenían la misma cantidad de puntos. Y, para rematar, las uniones no quedaron exactamente como quería.

¿Mi solución? ¡Guardarlo! 😂

El problema de dejarlo para después

Cuando dejamos un proyecto guardado durante meses, retomarlo puede resultar todavía más complicado.

A veces ya no recordamos qué gancho utilizamos, dónde nos quedamos o qué modificaciones habíamos hecho.

Y cuanto más tiempo pasa, más difícil parece volver a empezar.

¿Qué aprendí?

Todavía estoy aprendiendo esta lección, porque mi hoyo negro crochetero sigue existiendo. ¡No les voy a mentir! 😂

Pero hay algunas cosas que pueden ayudarnos:

  • Deja una nota antes de guardar el proyecto. Anota el número de gancho, la vuelta donde te quedaste y cualquier modificación.
  • Guarda el patrón junto con el tejido. Así no tendrás que buscar las instrucciones meses después.
  • Identifica exactamente qué necesitas corregir. A veces el problema parece enorme, pero solamente requiere deshacer unas cuantas vueltas.
  • Date permiso de cambiar de opinión. No todos los proyectos tienen que terminarse, y también está bien decidir que uno ya no te emociona.

¿Y qué va a pasar con mi cardigan?

Pues ahora que llegó el otoño y lo saqué para enseñarlo en el live, ¡ya me dieron ganas de terminarlo otra vez!

No prometo que vaya a quedar listo mañana, pero por lo menos volvió a salir del hoyo negro crochetero. Y eso ya es un avance. 😂

Mi consejo: no dejes que el miedo a corregir un error te quite las ganas de tejer. A veces vale la pena deshacer, aprender y volver a intentarlo.

Porque al final, cada proyecto —incluso los que nunca terminamos— tiene algo que enseñarnos. 🧶

Equivocarse también es parte de aprender a tejer 🧶

Si algo he aprendido después de tantos años tejiendo es que los errores no desaparecen con la experiencia. Simplemente aprendemos a reconocerlos, corregirlos y, de vez en cuando, ¡a reírnos de ellos! 😂

Todavía tengo proyectos que no salen como esperaba, estambres que me dan sorpresas y prendas que terminan esperando pacientemente en mi hoyo negro crochetero.

Pero también tengo algo que antes no tenía: la confianza de saber que casi siempre existe una solución.

Y eso es lo bonito de tejer. Siempre hay una técnica nueva que aprender, un truco que compartir y alguien que ya pasó por lo mismo que nosotros.

Ahora te toca a ti

¿Cuál ha sido tu error de crochet más memorable?

¿Alguna vez terminaste un suéter que no te quedó? ¿Te quedaste sin estambre a mitad del proyecto? ¿O tienes un cardigan abandonado que todavía te está esperando? 😂

¡Cuéntamelo en los comentarios! Me encanta conocer sus historias y aprender de las experiencias de nuestra comunidad.

🎥 Mira el live completo: Errores de crochet que aprendí a la mala

Si quieres escuchar todas estas historias, ver los proyectos de los que hablamos y pasar un rato entre risas y crochet, te invito a ver el episodio completo en mi canal de YouTube, Carla is Hooked.

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Porque aquí no se trata de tejer perfecto, sino de seguir aprendiendo y disfrutando cada puntada. 💕

¡Nos vemos en el próximo proyecto!

Carla is Hooked 🧶

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