🦝 Crocheteando con Mapache Rudo: cuando el crochet nos conecta con otras formas de ver la vida

Hay algo que me encanta de Crocheteando: nunca sé exactamente a dónde me va a llevar una conversación.

A veces conocemos nuevas técnicas, otras veces descubrimos proyectos increíbles y, de pronto, alguien llega a recordarnos que el crochet es mucho más que estambre y un gancho.

Eso fue lo que me pasó con Mapache Rudo.

Esta historia comienza con una invitación, una recomendación entre amigas y una conversación que terminó enseñándome algo que no esperaba: que el crochet no siempre tiene que darnos paz para regalarnos algo maravilloso. 🧶💕

Una invitación que comenzó con otra amistad

Todo comenzó gracias a mi amiga Cynthia, mejor conocida como Lunita de Crochet, quien fue la primera invitada de Crocheteando.

¡Aquella entrevista tuvo de todo! Problemas técnicos, imprevistos y muchas ganas de sacar adelante la conversación. Pero como buenas mexicanas que somos, ¡lo logramos! 😂

Tiempo después, Lunita me compartió algunos perfiles de crocheteros que le gustaba seguir. Y como a mí no me da pena andar invitando gente a Crocheteando —¡el peor intento es el que no se hace!—, decidí escribirle a Mapache Rudo.

¡Y me contestó!

Cuando empezamos a platicar, me preguntó cómo había llegado hasta él. Me contó que todavía no se consideraba tan conocido, y yo le expliqué algo que para mí es muy importante: Crocheteando no se trata de entrevistar solamente a las personas más famosas, sino de conocer historias que valga la pena compartir.

Lo más bonito fue lo que sucedió después.

Mapache contactó a Lunita y nos invitó a las dos a formar parte de La Armada Artesana, una comunidad de personas que comparten su amor por las artesanías y la creatividad.

Me pareció un gesto precioso. Yo lo había invitado a conocer mi pequeño mundo de Crocheteando y, sin esperarlo, él también me abrió las puertas del suyo.

Y pensé: ¡esto es exactamente lo que quiero construir con este proyecto!

Crochet brings people together. ♡

El niño que aprendió a tejer y nunca dejó de ser curioso

Una de las cosas que más me gusta de Crocheteando es descubrir cómo comenzó la historia de cada persona con el crochet.

En el caso de Mapache Rudo, esa historia nos lleva hasta su infancia, cuando aprendió a tejer gracias a su mamá.

Me encanta imaginar a ese niño descubriendo lo que podía crear con un gancho y un poco de estambre, sin saber todavía todo lo que el tejido llegaría a significar en su vida.

Durante nuestra conversación también hablamos de algo que me parece muy importante: los estereotipos que todavía existen alrededor de los hombres que tejen.

Porque, aunque nuestra comunidad ha cambiado muchísimo, todavía hay quienes piensan que el crochet es una actividad exclusiva de mujeres.

Y escuchar historias como la de Mapache nos recuerda que la creatividad no tiene género.

También me gustó conocer cómo el crochet volvió a ocupar un lugar importante en su vida y cómo pasó de tejer sus propios proyectos a compartirlos con otras personas.

Al final, detrás de cada cuenta de Instagram, cada patrón y cada proyecto terminado, hay una persona con una historia que vale la pena escuchar.

Y eso es precisamente lo que quiero que descubramos en Crocheteando. ♡

El crochet no siempre es paz… y eso también está bien

Hay algo de nuestra conversación que se me quedó dando vueltas en la cabeza.

Cuando hablamos del crochet, casi siempre pensamos en tranquilidad, relajación y bienestar. Y no me malinterpreten, ¡a mí también me encanta esa sensación de sentarme a tejer y olvidarme un ratito del mundo!

Pero Mapache me hizo pensar en algo que a veces dejamos fuera de esa conversación.

El crochet también puede frustrarnos.

Puede hacernos enojar cuando una puntada no sale, desesperarnos cuando tenemos que deshacer horas de trabajo o ponernos nerviosos cuando intentamos algo que nunca hemos hecho.

Y ¿saben qué? Eso también forma parte de tejer.

Me gustó muchísimo escuchar una perspectiva diferente a la mía, porque me recordó que no tenemos que sentirnos tranquilos todo el tiempo para disfrutar de algo que amamos.

A veces el crochet nos da paz. Otras veces nos reta, nos emociona, nos desespera o nos llena de orgullo cuando finalmente conseguimos lo que parecía imposible.

Quizá lo maravilloso no es que el crochet siempre nos haga sentir bien, sino que nos permita sentir tantas cosas.

Y al final, todas esas emociones también nos recuerdan que estamos vivos.

Me encanta que Crocheteando me dé la oportunidad de escuchar otras maneras de vivir esta pasión. No tenemos que pensar exactamente igual para aprender unos de otros. De hecho, a veces las conversaciones que más nos enseñan son precisamente aquellas que nos muestran algo que no habíamos considerado.

¡Y por supuesto que no podíamos tener una conversación entre crocheteros sin terminar hablando de nuestros proyectos! 😂

Durante la entrevista, Mapache nos mostró algunas de sus creaciones, y me encantó descubrir todas esas cosas que salen de su imaginación y de sus manos.

Pero hubo una que me llamó especialmente la atención: ¡su boina de pan de muerto!

No sé ustedes, pero a mí me encanta cuando alguien toma algo tan nuestro, tan lleno de tradición, y lo transforma en una pieza tejida. Y además, ¡una que puedes usar!

Me gustó tanto que terminé pidiéndole el patrón.

¿Y qué creen? ¡Me lo compartió!

Así que ahora tengo un pedacito de esta entrevista en mi propia canasta de proyectos, porque ya estoy tejiendo mi boina de pan de muerto.

Y eso me hace mucha ilusión.

Porque una cosa es conocer a alguien durante una transmisión en vivo y otra muy bonita es que esa conexión continúe después, entre mensajes, ideas y proyectos compartidos.

Me encanta pensar que Crocheteando no termina cuando apagamos las cámaras. A veces, ahí es donde empiezan nuevas amistades, aprendizajes y quién sabe… ¡hasta futuras colaboraciones!

Mapache Rudo mostrándonos su boina de pan de muerto durante nuestra entrevista en Crocheteando. 🧶🦝

Hacia el final de nuestra conversación, quise regresar a donde había comenzado todo: aquel niño que aprendió a tejer gracias a su mamá.

Le pregunté a Mapache qué le diría hoy a ese niño de primaria si pudiera encontrarse con él y mostrarle todo lo que ha vivido y construido desde entonces.

Me encanta hacer este tipo de preguntas porque, a veces, estamos tan ocupados pensando en lo que nos falta por hacer que olvidamos mirar todo el camino que ya recorrimos.

Y pensar que una habilidad que comenzó a aprender de pequeño terminaría formando parte de su identidad, de sus proyectos y de una comunidad que hoy reúne a tantas personas me parece una manera preciosa de cerrar el círculo.

Al escucharlo, también me quedé pensando en mi propia historia y en todas esas pequeñas decisiones que, sin darnos cuenta, nos llevan a conocer personas y vivir experiencias que nunca habíamos imaginado.

Así pues, cada invitado me enseña algo diferente, no solamente sobre el crochet, sino también sobre cómo escuchar, conectar y atreverme a intentar cosas nuevas.

Con Mapache Rudo me llevo una reflexión muy especial: que no necesitamos vivir el crochet de la misma manera para compartir nuestra pasión por él.

Me llevo también una nueva comunidad, La Armada Artesana, un proyecto más en mi canasta y, sobre todo, una conexión que espero siga creciendo.

Gracias, Mapache, por aceptar mi invitación, por abrirme las puertas de tu comunidad y por compartir tu manera de ver el crochet.

Y gracias a Lunita, porque aquella primera entrevista terminó conectándome con personas que ni siquiera imaginaba conocer.

Cuando comencé Crocheteando, quería crear un espacio para conversar con otras personas que aman tejer. Poco a poco estoy descubriendo que también estoy construyendo algo mucho más bonito: una red de amistades, ideas y experiencias que se van entrelazando, una puntada a la vez.

Crochet brings people together. ♡

Y cada entrevista me convence un poquito más de ello.

¿Te vienes a crochetear con nosotros? 🦝🧶

Si llegaste hasta aquí, ¡muchísimas gracias por acompañarme!

Te invito a ver nuestra conversación completa con Mapache Rudo. Hablamos de sus primeros tejidos, de romper estereotipos, de los proyectos que ha creado y de las diferentes emociones que puede despertar el crochet.

Y si te quedaste con la duda de ¿qué le diría hoy al niño que aprendió a tejer con su mamá?

Esa respuesta prefiero que la escuches directamente de él. 💕

Así que prepara tu café, tu té o tu bebida favorita, toma tu proyecto y acompáñanos en este episodio de Crocheteando.

¡Nos vemos entre estambres y ganchos!

Sigue creando con Mapache Rudo:

TikTok 

Instagram

Facebook

2 respuestas a «🦝 Crocheteando con Mapache Rudo: cuando el crochet nos conecta con otras formas de ver la vida»

  1. ¿¿Donde podemos comprarle a Mapache Rudo su patrón de la boina de pan de muerto????

    Me gusta

    1. Pícale en el link de instagram y mándale un DM seguro te resuelve 😬

      Me gusta

Deja un comentario